Elevación de mamas (mastopexia)

Al hacer una mastopexia eliminamos el exceso de piel de las mamas, cedida y dilatada por los años, los cambios de peso, los embarazos o la gravedad. Además, recolocamos el pezón y la areola donde deberían estar, y remodelamos internamente la glándula mamaria para devolverle su forma original. De esta manera recolocamos y realzamos unas mamas que se han caido. Siempre es necesaria una cicatriz alrededor de la areola; además, según el caso, puede ser necesario añadir una cicatriz vertical, o bien en T invertida en el surco submamario. Esta cirugía se puede combinar con la colocación de prótesis para, además, aumentar el volumen de las mamas.

Retirada de prótesis y sustitución por grasa (lipofilling)

Aunque es muy infrecuente, las pacientes a veces solicitan que les retiremos unas prótesis de mama colocadas tiempo atrás, alegando que ya no se sienten bien con ellas, por cambios en la percepción de su cuerpo o por haber sufrido complicaciones como contractura capsular. El resultado de la explantación recuerda a lo que sucede después del embarazo y la lactancia, es decir, las mamas quedarán vacías y caídas. Para solventarlo, podemos además hacer una mastopexia o sustituir parte del volumen inicial de las prótesis con grasa de la propia paciente (lipofilling), lo cual minimiza el efecto de “mama desinflada”.

Recambio de prótesis

En ocasiones, con el paso de los años, es recomendable sustituir las prótesis de silicona, por desgaste, ruptura o contractura capsular, entre otras. También nos pueden solicitar este tipo de cirugía cuando las pacientes han cambiado de opinión al respecto del resultado que se desea conseguir (querer más, querer menos, querer mayor o menor proyección o una distinta plenitud del polo superior). Si no hay que hacer procedimientos asociados, como una mastopexia, podemos aprovechar las cicatrices antiguas. Cuando estemos ante un caso de contractura capsular, te recomendaremos sustituir las prótesis antiguas por nuevas prótesis de silicona recubiertas de micropoliuretano de marca Polytech®

Prótesis recubiertas de micropoliuretano

Las prótesis de poliuretano son prótesis de silicona que externamente tienen una capa de espuma de poliuretano. Este material consigue que la cápsula que siempre se crea alrededor de un implante de mama (la bolsa que lo aísla del cuerpo) tenga una matriz microscópica tridimensional mucho más compleja y vascularizada, que permite, por una serie de explicaciones histológicas, que las probabilidades de contractura capsular con los años se reduzcan al mínimo. Por esto, aunque estas prótesis “especiales” se pueden utilizar en aumentos mamarios simples, tienen especial indicación en casos de reconstrucción mamaria o cuando la paciente ha sufrido ya una contractura capsular. Es uno de las últimas revoluciones de la cirugía mamaria. Son prótesis totalmente seguras, comercializadas actualmente por la casa alemana Polytech®.

Pezón invertido

El pezón invertido también se conoce como pezón umbilicado. Son pezones que no sobresalen hacia fuera de la areola, sino que se retraen hacia adentro, como un ombligo. En algunas mujeres el pezón está totalmente invertido; otras sin embargo tienen un pezón “tímido” que puede salir con el frío o la estimulación. Existen varias técnicas quirúrgicas para solucionarlo, todas ellas breves y que sólo dejan una imperceptible cicatriz en la base del pezón.

Ginecomastia

La ginecomastia consiste en el aumento de las glándulas mamarias en el hombre, lo cual puede resultar incómodo e inestético. Además de relacionarse con la obesidad, puede aparecer en hombres sanos y delgados. La cirugía consiste en realizar una liposucción de la zona de las mamas. En ocasiones es necesario asociar una pequeña cicatriz en la parte inferior de la areola para extirpar la parte más dura del disco mamario. En el postoperatorio hay que llevar una faja torácica durante las primeras semanas, para que la piel se adhiera de nuevo en su nueva posición

Mini-abdominoplastia

Cuando la flacidez de la piel del abdomen no va más arriba del ombligo, la solución para arreglarla es la mini-abdominoplastia, mucho más light que la abdominoplastia convencional. Esta cirugía es ideal para mujeres después del embarazo, sobre todo si han tenido a su bebé por cesárea, puesto que aprovechamos esta misma cicatriz. Si hace falta, se puede combinar con liposucción de las zonas adyacentes donde puede haber excesos de grasa, como el resto del abdomen, los flancos, la espalda o el pubis, para definir mejor la silueta.

Lipoabdominoplastia (técnica “Saldaña”)

La lipoabdominoplastia o técnica de Saldaña consiste en realizar primero una liposucción del abdomen y flancos, y posteriormente una abdominoplastia modificada. Con la primera parte, adelgazamos el espesor de la piel del abdomen y reducimos volumen; con la segunda parte, estiramos el excedente cutáneo. Al igual que la abdominoplastia clásica, con esta técnica se consigue un vientre más firme y plano. Esta cirugía es válida tanto para hombres como para mujeres. Sus ventajas: es ideal en casos de abdómenes voluminosos en los que el exceso cutáneo se combina con exceso de grasa, y además se minimizan mucho las posibles complicaciones postoperatorias como el seroma. La cicatriz queda a la altura del pubis, escondida por la ropa interior. Durante el postoperatorio hay que llevar una faja durante las primeras semanas.

Abdominoplastia “flor de lis”

La abdominoplastia en flor de lis se reserva para pacientes que han sufrido una pérdida masiva de peso, por ejemplo tras una cirugía de reducción de estómago. Estos pacientes suelen tener grandes excesos de piel en la región del abdomen, tanto en sentido horizontal como vertical, y la cicatriz transversal de la abdominoplastia clásica resulta insuficiente para corregirlos. En este minoritario subgrupo de pacientes, la cicatriz resultante de la exéresis de toda la piel sobrante, tiene forma de T invertida o de flor de lis. Gracias a ella podemos retirar piel tanto en el centro del abdomen como la piel de debajo del ombligo.

Liposucción

La liposucción es una cirugía mínimamente invasiva destinada a aspirar los excesos de grasa corporales que no respondan a dieta y ejercicio. Puede ser utilizada para mejorar el contorno corporal de papada, pechos, abdomen, flancos, espalda, pubis, brazos, caderas, cartucheras, nalgas, muslos, rodillas, pantorrillas y tobillos. Para eliminar esta grasa empleamos cánulas de pequeño diámetro, por esto las cicatrices son mínimas. La piel se vacía de grasa allá donde sea necesario, moldeando la figura corporal. En el postoperatorio hay que llevar prendas especiales para que la piel se adapte. Si la piel ha perdido previamente sus propiedades elásticas (por el envejecimiento, cambios de peso, los embarazos…) pueden ser necesarios tratamientos alternativos. Aunque existen muchas variantes de la técnica (ultrasonidos, láser, vibroliposucción…) que pueden aportar alguna ventaja, los resultados realmente dependerán más de la habilidad y el sentido artístico y experiencia del cirujano.